30 abr. 2011

LLÉNAME EL CORAZÓN DE ESTRELLAS

Cuando la oscuridad me impregne de tinieblas y me congele la piel con su escarcha fina y cristalizada…
Cuando la luz del nuevo día amanezca gris y turbia, acariciándolo todo con su melancolía…
Cuando las pequeñas gotas de lluvia se deslicen por la ventana, trayendo con su transparencia la tristeza de mi pasado…

Lléname el corazón de estrellas.

Cuando mis pasos se entorpezcan y se detengan por no saber hacia dónde han de caminar…
Cuando la sangre de mis venas se paralice y no grite ante las injusticias…
Cuando los latidos de mi corazón lloren lágrimas negras…
Lléname el corazón de estrellas.

Lléname el corazón con tus estrellas…

Tu voz, tu sonrisa, tus labios, tus ojos, tu mirada, tus brazos y tus abrazos, el calor de tu cuerpo y su sudor, el roce de tus manos, la suavidad de tus caricias…

Tus gestos, tus “te quiero”, tus “te amo”, tus incansables bromas, tus cánticos: ¡Roots bloody roots!, tus headbanging, tus remolinos…

Cuando me encuentre perdida, lléname el corazón de estrellas, lléname el corazón con tus estrellas…porque sólo así volveré a brillar con fuerza…


[Porque todos deberíamos encontrar estrellas que nos llenen el corazón y nos curen en los malos momentos, y ser capaces de distinguir nuestras estrellas para poder regalárselas a los corazones de las personas a las que queremos.]
 
+ Basado en un maravilloso libro titulado “UN CORAZÓN LLENO DE ESTRELLAS” de Francesc Miralles, y Alex Rovira.Una vez más gracias por tanto. 

- Roots Bloody Roots (título de la canción del grupo de metal brasileño: Sepultura)

- Headbanging: ( http://es.wikipedia.org/wiki/Headbanging)

29 abr. 2011

ELIZABETH BATHORY

*Fragmentos de un relato de ficción, basado en hechos reales, sobre la vida de la condesa Elizabeth Bathory.
Los vampiros se quedan cortos.No apto para todos los públicos, ni para todas las sensibilidades.

Demasiado “heavy”.Tortura y sangre. 

Si te produce pavor la saga SAW, o las películas de Rob Zombie, mejor no seguir leyendo.

Mi lado Gore.Quedáis advertidos, aún así, espero que os guste.

(Rafa, aquí lo tienes, promesa cumplida, espero tu opinión).


“La condesa decidió que a las chicas se las vendarían los ojos, para hacer crecer su incertidumbre y su miedo, decidió que hoy el sufrimiento desorbitado sería el mayor propósito a alcanzar... 

Dio órdenes a sus criados siempre fieles, y a dos criadas de las más viejas del castillo, y acto seguido, la primera chica sintió el dolor punzante sobre su piel, su cuerpo se vio azotado por unas varas de madera elástica que caían sobre él, arañando y resquebrajando su piel, la sangre comenzaba a deslizarse, entre los gritos de desesperación de la chica, sus dedos fueron cortados con unas tijeras de podar, y mientras la sangre corría alegremente y caía dentro de un caldero gris, ella sentía como su vida expiraba, como poco a poco se iba desvaneciendo, se le rasgaron sus venas con un cuchillo carnicero sin reparo alguno, sus últimos alientos de vida ya no profesaban ningún grito, no había fuerzas... 

La condesa, dio por terminado el primer acto, y se levantó de su sillón aterciopelado, se acercó hacia otra de las chicas para comenzar la segunda parte de su obra de tragedia en el día de hoy, la mordió vorazmente sus mejillas arrancándolas su rubor, los chillidos sonaban estremecedores entre aquellas cuatro paredes, y ordenó a su mayordomo que comenzara a rajarle las venas, la sangre a borbotones salía de aquel cuerpo que poco a poco se iba a quedando sin fuerzas, la chica no paraba de llorar y la sangre nacía a cada paso de un afilado cuchillo... 

La dama sangrienta decidió que lo acontecido no era suficiente, su tercera víctima, iba a desear no haber nacido nunca, quería verla estremecerse de verdad, la tercera parte de la obra llevaba por título “sufrimiento lento y pausado”.

Decidió que una vara de hierro incandescente sería el objeto empleado, la agarró fuertemente con sus manos, posando su punta sobre el fuego de la hoguera, la giró para calentarla bien, y sin más pausa comenzó a quemar las piernas de la chica, deslizándola por cada centímetro de piel, se podía escuchar el chasquido del fuego al contacto con la piel, la piel quemada dejaba su huella en el olfato a cada caricia, y cuando la adolescente creía que eso sería todo, se la introdujo en su vagina, quemándola su vientre desde el interior, los sollozos impregnados de estridentes aullidos, no sirvieron de nada,...inmediatamente una criada cogió una pequeña navaja y comenzó a abrirle sus venas en dos, deslizándola en zig-zag, pareciéndose la pequeña navaja, a un arco de violín, que atormentado va marcando las notas de una sangrienta melodía.... 

La última chica estaba muy nerviosa, casi estuvo a punto de desmayarse de la incertidumbre...
pero pronto sería su piel la victima de macabras experiencias...
La condesa se acercó a ella, y la chupó sus pezones lentamente, haciéndola temblar de frío, haciéndola que se confiase, para luego morderlos sin compasión.Con una daga afilada, rajó sus pechos y los posó sobre una bandeja, sin darla tiempo a gritar, la criada comenzó a cortar sus venas bajo la atenta mirada de su señora, que ahora sentada en su trono de seda roja, se masturbaba, introducía sus dedos en su vagina, para luego lamer la mezcla hallada con los fluidos frutos del placer y la sangre de sus victimas... 

El cuarto acto había finalizado, la tragedia había finalizado, por hoy…ahora tocaba bañarse en la sangre de sus víctimas, y seguir soñando que al sumergirse en ese liquido color escarlata, la belleza volvería, para no abandonarla…” 

+Ya lo dijo Friedrich Nietzsche: ‘There Is No Beast Whithout Cruelty’ (no existe Bestia sin Crueldad), ésta es una prueba más de las bestialidades que puede llevar a cabo el ser humano.

28 abr. 2011

ESCRIBO PARA SER

Cuando escribo puedo ser lo que yo quiera.

Puedo llegar a ser una princesa en un cuento de hadas, una adolescente perdida y sola en mitad de un bosque recostada sobre la corteza de un viejo árbol intentando encontrarse, una chica solitaria en un cementerio al lado de una tumba importante escribiendo sus pensamientos en un cuaderno negro, puedo ser una de los dos amantes de la oscuridad que al caer la noche se amarán y se jurarán amor eterno sobre una lápida de blanco mármol sin nombre.

Puedo ser lo que yo quiera, sin levantarme del sofá, sin salir a la calle, tan sólo con dejar fluir mi mente.

Cuando escribo puedo ser lo que realmente quiero ser.

Esa chica de corazón caliente, de mirada centelleante, de sonrisas resplandecientes que no se apagan en ningún momento, de voz cantarina, de brazos que danzan al compás del viento.

Pero sucede que a veces, cuando el frío de la soledad me congela demasiado el corazón, y las inseguridades del pasado regresan, me sumerjo dentro de mi caparazón, me callo, me limito a decir lo necesario, sin ahondar en mis sentimientos, no muestro al mundo lo que llevo dentro para no sufrir.

Y la melancolía me abraza torciendo mis sonrisas, la tristeza empaña mis pupilas, las disfraza de una espumosa niebla gris.Y entonces me siento mal, me siento mal porque sé que no estoy siendo la persona que quiero ser.

Entonces sueño que sonrío, sueño que mis carcajadas rasgan el silencio, sueño que recorro los cincuenta y cinco metros cuadrados de una casa cualquiera, bailando, gritando canciones de ayer y de hoy, sueño que al mirarme en el espejo mis pupilas brillan con más fuerza que las estrellas del cielo, sueño que mi sangre salta alocada dentro de mis venas, y que los latidos de mi corazón ni se apagan, ni regresan hacia atrás, sueño que los castillos de arena que protegen mis sueños no se derrumban con el vaivén de las olas del mar.

Sueño y lo escribo en un papel blanco intentando así, que al leerlo una y otra vez, mis miedos se vayan, y pueda luchar.

Sueño y lo escribo en el papiro arrugado de mi alma, y al escribirlo se torna realidad.

Y sonrío, canto, bailo, pienso nuevos sueños por los que luchar y pienso que los viejos pueden llegar a cumplirse algún día, emborrono una libreta con trazos de colores con nuevas ilusiones, hago recuento de todo lo que tengo, leo viejas cartas que me hacen saber quién soy para quién quiero ser, recuerdo palabras pronunciadas por las personas que me rodean, recuerdo antiguos gestos, y eso me hace sentir bien.

Y eso me hace sentir bien, porque ya vuelvo a ser yo, quien siempre quise ser.

Y es que simplemente escribo, para ser lo que quiero ser, para ser lo que no podré ser, y para que nunca se me olvide quién soy.

Realidad, ficción, una mezcla entre ambas, ¿qué más da…?siempre llevarán un trozo de mí, eso es algo que no puedo evitar.

Escribo para ser.

¿Tú, para que escribes?

27 abr. 2011

EL SOL NO DERRITE LA NIEVE

Ahora el sol no derrite la nieve.
Hace tiempo, bastaba con uno solo de sus rayos, para que los granos de agua congelada se deshicieran, convirtiéndose en simples charcos de lluvia estancada.Y el rastro de la nieve desaparecía, y yo no te encontraba…
únicamente era capaz de sentir mis lágrimas...

Pero ahora, hace ya algunos años, el sol calienta, calienta pero no derrite la nieve, y tú permaneces ahí, intacta, sin esfumarte, sin disfrazarte de charcos de agua de esos que sólo sirven para ahogar mi alma…Estás ahí, en ese rincón más profundo de mi corazón, ayudándome a seguir adelante.

Y no me hace falta coger un autobús para pisar el asfalto de tu nueva casa.

Me basta con cerrar mis ojos y abrir la puerta que habita dentro de mí, esa puerta que conduce a otros mundos, a esos mundos paralelos y lejanos que a veces están demasiado cerca, y nada más abrirla, ahí estás.Sonriente, con los brazos abiertos, esperando mi llegada.

Y la luz radiante no me ciega, y mis pupilas no se entristecen, mis sonrisas no cesan.

Mis sonrisas se balancean, y mi voz no tiembla, mis manos no tienen miedo, mis pies alocados se atragantan en sus pasos, y al llegar a ti, toda la lluvia acumulada desaparece, me abrazas, te abrazo, y sonreímos.

Sonreímos, mientras mi sangre camina con fuerzas desorbitadas y mi corazón ronca acelerado derramando intensas ganas de vivir, sonreímos mientras mi alma liberada respira tranquila intentando reconocerse en sus suspiros.

Demasiado tiempo sin sentir todo lo que está sintiendo…
Sonreímos, nos miramos a los ojos, y en tus pupilas puedo ver las mías reflejarse, y brillan, brillan cómo hace tiempo que no brillaban, y eso me hace sentir bien.
El reloj avanza deprisa, sin pausa, y llega el tiempo de marcharse, de caminar hacia a la oscuridad, de dejar atrás la luz, llega el momento de despedirse, de fundirse en un último abrazo, y pronunciar: ¡Hasta otro ratito!, porque entre nosotras nunca existirá un ¡adiós!, es el instante de transitar sobre los pasos ya dados, cruzar el umbral de la puerta, mirar hacia atrás para lanzar la última sonrisa, besar con mis labios la palma de mi mano derecha y lanzarte un beso.

Es hora de cerrar la puerta y de acariciar con la yema de mis dedos sus tres números, 696, es hora de suspirar y seguir adelante, sin tristezas, sin melancolías.
Y al finalizar el camino, sonrío de nuevo, pero esta vez lo hago con los ojos abiertos, sonrío y el sol sigue sin derretir la nieve, sigue brillando en lo alto del cielo, pero su resplandor no me escuece.
Mi corazón late con fuerza, mi sangre camina con fiereza, mi alma ya anda revoloteando acelerada como esas mariposas color violeta que danzan enloquecidas entre los silbidos del viento, anda loca en busca de nuevos sueños por los que luchar.

Y tú, tú sigues ahí, detrás de la puerta, en lo más profundo de mi corazón, esperando a que nos volvamos a ver, sin alejarte, sin marcharte.Sin despedidas, como un día entre sueños me prometiste.
Porque hoy el sol calienta, pero no derrite la nieve.
*Para mi ángel de la guarda con nombre de lluvia congelada.

26 abr. 2011

DESHOJANDO LOS PÉTALOS DE MI CORAZÓN

Esta noche la luna me acompaña tarareándome viejas canciones al oído, me susurra antiguas canciones, y cada una de las notas de esas melodías, me escuecen…

Me escuecen, porque su halo blanco me traspasa la piel, arañando el terciopelo gris que rodea mis venas, su melodía me duele porque mi sangre inquieta, se balancea alocada, dispersándose, arrejuntándose, queriendo brotar, queriendo firmar unos versos que disfracen de poesía la mezcla entre el amor dulce y la soledad amarga.

Y sentada sobre esta lápida de mármol de color blanco, dónde se esconde todo lo que soy, con la única protección de un ángel de piedra con nombre de lluvia congelada y su sombra sobre mi cabeza; pienso en ti, intentando poner en orden mis pensamientos.

Te extraño a cada suspiro de mis labios, necesito tu olor, necesito tu fragancia, pero apenas queda rastro ya de tu colonia en mi ropa, y mis sentidos antes embriagados, comienzan a desperezarse otra vez, y sentir a veces duele.
Te extraño, y en los momentos de oscuridad, el recuerdo de nuestro amor no me basta.Nuestro amor dulce se deshiela, comienza a derretirse, y la soledad, la puta soledad regresa con sus amarguras, con sus fuerzas inquebrantables, y yo me siento vacía, y debilitada.

Te necesito, necesito de tus sonrisas radiantes, necesito tu voz penetrante susurrándome cerquita de mis labios que todo va a ir bien.
Hace tiempo, únicamente tenía a mi ángel, y sus palabras me ayudaban lo suficiente para querer sobrevivir, pero ahora me he acostumbrado tanto a ti, que sus palabras llenan, pero no completan…sus palabras ayudan pero no salvan…
 
Te necesito para tener ganas de vivir, porque ya me cansé de dar sorbitos, me cansé de beber de ese vaso transparente en cuya etiqueta está escrita la palabra “sobrevivir”; te necesito aquí, porque ya me cansé de ser el náufrago a la deriva, cuyo barco tiembla a cada vaivén, esta vez quiero ser el mar, amor mío, quiero ser las olas salvajes que golpean fuerte con sus gotas saladas sobre las rocas, sobre la madera carcomida, quiero hacer temblar al viento…

Pero sólo soy fuerte, cuando estás a mi lado…Así que regresa pronto, amor…
 
Mientras tanto, estaré aquí, esperándote, recordándote, deshojando los pétalos negros que guardan mi corazón, con la luna ayudándome a brillar, esa misma luna que te guiará en tu camino una noche más…

Estaré aquí, deshojando los pétalos que protegen mi corazón, esperando a que llegues, y al verte, el último pétalo caerá, marchito e indefenso delante de nuestros ojos, y al descubierto quedará mi corazón negro…Todo entero para ti, porque siempre has sido, eres y serás su dueño, su único dueño…

Te lo entregaré, y como recompensa no quiero más, que un beso profundo, un beso de esos que siempre me das, un beso de esos que derriten la amarga soledad, e impregnan del dulce de los caramelos el paladar de mi boca…

Te esperaré, pero mientras tanto seguiré aquí, bajo la luz de la luna, acurrucada entre la oscuridad, cantando tristes canciones, llorando tristes canciones, mientras los pétalos de una rosa negra se deslizan entre las caricias del viento frío…

Estaré aquí, deshojando los pétalos escarchados de mi corazón congelado sin ti…
 
Estaré aquí…
 
*Para el dueño de mi corazón.