23 may 2011

AZUL SIN ESPERANZA

Al cesar la lluvia, un nuevo sol no salió, si detrás de la ventana pero no en mi corazón.

Esta vez el azul del cielo no es un azul color esperanza, es el color triunfante de tiempos pasados que no fueron buenos, de cesión de derechos y libertades ya conseguidos con otros gobiernos, de cultura imposible de pagar, de enseñanza privada.

Esta vez el azul del cielo proclamará de nuevo el despido libre y gratuito, los banqueros se llenarán de dinero, la corrupción continuará, la libertad de expresión no existirá como la conocemos, volverán de nuevo las desigualdades sociales, los que tienen mucho tendrán aún más y los que no tienen nada y aquellos que comenzaban a tener un sueño, sabrán que les costará un triunfo hacer sus sueños realidad. Verán sus sueños demasiado lejos, ni siquiera los rozarán.

La crisis seguirá siendo crisis, porque es a nivel mundial. Pero aquí aumentará de tamaño. Porque al paro y al no tener dinero para hacer frente a las hipotecas, se le sumará la finalización de las ayudas para recortar gastos, y a todo ello tendremos que añadirle la falta de libertad. ¡Adiós a las libertades sociales, adiós a la igualdad!

Adiós a la cultura, adiós a los festivales de conciertos con grupos que canten en contra de ciertas ideologías (como un día le pasó a Soziedad Alkoholika en esta ciudad), adiós a proyectos culturales que promuevan la libertad, la igualdad y la fraternidad.

Volverán las políticas de inmigración generando xenofobia y racismo, volverán, porque es su ideología.

Pan y circo. Eso también regresará. Para tener entretenido al pueblo y que no necesite pensar. De todos modos si quiere pensar no lo podrá hacer, porque no lo podrá pagar.

Aunque el sol  brille arriba en lo alto, mi cielo hoy no tiene un color azul esperanza, tiene el color azul que esconde un negro que sé que llegará…Llegará porque a mí no me engañan…

Pero yo seguiré aquí. Blandiendo mi espada de madera, dispuesta a pelear, culturizándome aunque no quieran, yo no seré una oveja más, a mi no me podrán callar, porque sé de dónde vengo y sé a dónde quiero ir.

El sol salió, pero el cielo azul de mi corazón no es azul es de color negro, y no tengo miedo, yo no dejaré de gritar, porque siempre estuve acostumbrada a los días grises, a las tormentas y a los huracanes.

Seguiré aquí de pie, luchando, sintiendo mi sangre, luciendo mis ideales con orgullo, plantando nuevas semillas, semillas que algún día germinarán y florecerán, en silencio, pero lo harán.

Porque sólo me queda soñar, soñaré. Podrán quitarme todo lo demás, pero eso no lo harán.

Soñaré hasta que la libertad y la igualdad regresen, y tras el azul del cielo de mi corazón, brillará el sol y con sus rayos dará calor a la tierra donde los claveles rojos y las amapolas gigantes crecerán fuertes. Las flores mirarán al sol erguidas de orgullo y satisfacción.

Un día el cielo será azul, un día volverá a brillar el sol y dentro de mi alma no habrá negros nubarrones, el cielo será del mismo color que la sangre de mis venas derramada hoy mientras escribo estas líneas.

Un día volverá a brillar mi sol.

Hasta ese día seguiré aquí, luchando, sin arrodillarme, sin dar un paso atrás.

Porque prefiero morir de pie, que vivir de rodillas.

Si el azul gobierna el cielo, no es porque yo haya dicho SI.

22 may 2011

QUE LA LLUVIA NO DEJE DE CAER

Hoy el cielo ha amanecido gris y la lluvia no deja de deslizarse. Después de varios días haciendo buen tiempo, cae la lluvia otra vez.

No sé si será preámbulo de lo que está por venir, no sé si tendrá algo que ver con el proyecto que tengo entre manos y las lágrimas de su protagonista, o quizá es que hoy el cielo ha decidido llover para que no lo tengan que hacer mis ojos.

Hoy es un día de cambios, es un día lleno de incertidumbre. Mi cabeza ha estado atormentada de dudas durante bastantes días, hacía tiempo que no me sentía así…

Pero quizá esa lluvia que ahora veo caer desde mi ventana empapándolo todo, sea un buen presagio.

Presagio de que un nuevo comienzo está aquí.

Quizá esa lluvia no es más que la forma que tiene el cielo de regar esas semillas sembradas para ayudarlas a crecer, esas semillas que están esperando para poder germinar desde hace mucho tiempo, esas semillas que hemos ido plantando con nuestra ilusión aquellos que aspiramos a un mundo mejor, aquellos locos llenos de cordura que soñamos con un mundo más bello…

Quizá esa lluvia caiga desde el cielo humedeciéndolo todo a su paso hoy, para mostrarme que mis sueños pueden hacerse realidad, que hoy me toca luchar sin miedo, me toca sonreír, olvidar las lágrimas, buscar la fuerza existente en las gotas de mi sangre y dar el último alarido.

El último alarido de muchos que están por venir.

Quizá la lluvia hoy no sea mi enemiga. Al fin y al cabo siempre preferí los días grises, el sol ha reinado estos últimos días y de repente todo se ha ensombrecido dando paso a la lluvia.

¿Será por algo? ¡Quizá!

Y es que los pedacitos de simiente necesitan del sol, pero también necesitan agua de la que beber para que sus raíces se llenen de nutrientes y su flor pueda florecer.

Tengo el presentimiento de que la lluvia hoy es mi compañera.

Mi fabricadora de sueños, de sonrisas imperecederas, mi abrigo, mi luz, mi guía…

No está todo perdido si la lluvia comienza a sonreír, no está todo perdido si la lluvia cae sobre la tierra, limpiando las calles, dejándolas como nuevas, limpiando los cristales sucios para que la gente pueda ver a través de ellos, si la lluvia cae sobre la tierra impregnando de vida todo lo que toca con sus tibias caricias.

Que la lluvia me empape el rostro hoy y me de fuerza.

Fuerza para luchar. Fuerza para soñar. Fuerza para sonreír.

Mientras la lluvia se balancea, hoy es tiempo de que mis labios sonrían y de que mi corazón palpite con fuerza latiendo por nuevos sueños, de que mi mente abandone las dudas para coleccionar nuevos instantes que formen recuerdos maravillosos.

La lluvia está aquí, que la lluvia no deje de caer.

Y en mis pupilas un brillo de esperanza ayudando a resplandecer al color marrón caramelo de mis ojos.

La lluvia está aquí, que la lluvia no deje de caer.

Hoy toca mirar al cielo y sonreír.


Y como hoy toca mirar al cielo y sonreír, os dejo un fragmento de un poema que me encanta, de Mario Benedetti:

HOMBRE QUE MIRA AL CIELO

Mientras pasa la estrella fugaz
acopio este deseo instantáneo
montones de deseos hondos y prioritarios
por ejemplo que el dolor no me apague la rabia
que la alegría no desarme mi amor
que los asesinos del pueblo se traguen
sus molares caninos e incisivos
y se muerdan juiciosamente el hígado
que los barrotes de las celdas
se vuelvan de azúcar o se curven de piedad
y mis hermanos puedan hacer de nuevo
el amor y la revolución
que cuando enfrentemos el implacable espejo
no maldigamos ni nos maldigamos
que los justos avancen
aunque estén imperfectos y heridos
que avancen porfiados como castores
solidarios como abejas
aguerridos como jaguares
y empuñen todos sus noes
para instalar la gran afirmación.

(---)

21 may 2011

EN PIE DE GUERRA

Llevo unos cuantos días en pie de guerra, rebelde, inconformista, con ganas de no callar.

Escribir me ayuda precisamente a eso, a no callar, a no conformarme. Cada uno tiene su propia manera de luchar, ésta es la mía.

Hacía tiempo que no me sentía tan combativa. Mi carácter huracanado se esfumó al convivir con el dueño de mi corazón, digamos que él con sus eternas sonrisas suavizó mi carácter explosivo convirtiéndolo en un carácter dócil, dulce, acaramelado.

No creáis que soy una dulce gatita, sigo manteniendo mi lado salvaje, a veces incluso araño, pero sólo cuando las situaciones lo precisan.

Las injusticias, la explotación, la destrucción, las guerras, los engaños, las mentiras, la envidia, la violencia. Son unas cuantas de esas situaciones que me hacen explotar, que hacen que se me hinche la vena del cuello y salte con las uñas preparadas para atacar.

Llevo días soñando, soñando un mundo nuevo, mi corazón ahogado en lágrimas me lo pide.

Y tengo miedo, si yo, la valiente Rebeca, tengo miedo.

Porque el ser humano a veces es demasiado irracional.

En estos días en los que me documento para mi proyecto, las lágrimas se deslizan por mi rostro. La lluvia crece, crece hasta rebosar el vaso de mi alma y tengo miedo de que los sucesos que serán parte importante en esa historia ficticia cargada de realidad total, regresen.

Confío en el ser humano, pero permitirme que dude de aquellos que no razonan. No me dan miedo aquellos que piensan diferente a mí, no me dan miedo aquellos que exponen sus ideas y las defienden aunque sean contrarias a las mías, porque son ideas argumentadas.

Me dan miedo aquellos que no quieren ver, que prefieren conformarse, que prefieren no caminar.

Me producen miedo aquellos que prefieren no involucrarse y ver cómo el mundo gira, quietos.

Y es que ya lo dijo Einstein: “La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”.

Tengo miedo. Y ese mismo miedo que me aterra, me hace sacar la rebeldía que llevo en mi sangre y luchar. Hablar, escribir, no callarme, argumentar mis ideas, dotarlas de significado.

Y ese mismo miedo que me aterra me ayuda a seguir soñando, seguir soñando hasta ver cumplidos mis sueños, hasta conseguir rozarlos, tocarlos, exprimirlos y saborearlos.

Así que seguiré aquí, en pie de guerra. Buscando una última respuesta a todo, intentando que sobreviva el amor, que las semillas germinen y florezcan, que el mundo resurja de sus cenizas y cambie, pero para mejor.

En pie de guerra para que triunfe la fraternidad y el amor.

En pie de guerra.

*En estos días de miedos e incertidumbre, haber leído hace meses “La Ultima Respuesta” de Francesc Miralles y Alex Rovira; llena el corazón de esperanza, de ilusión y de un sentimiento ardiente de que no está todo perdido. La última respuesta me calma.

20 may 2011

UN MUNDO DISTINTO

Soñando soñé que vivía en un mundo distinto.

Al caminar por las calles de mi ciudad, las notaba diferentes, estaban tan limpias que parecía que nadie caminaba sobre ellas, no había personas rebuscando en los cubos de basura. Al cruzar la esquina no te encontrabas con gente pidiendo en la puerta de los supermercados, ni con vagabundos durmiendo sobre bancos de madera.
Sólo había gente que caminaba de un lado para otro, coches que seguían su curso, padres que jugaban con sus hijos en los parques, sonrientes, felices.

Al llegar a casa, encendí la televisión para ver qué pasaba. Pero en el telediario...

No decían nada del cambio climático. No existía. Los inviernos eran inviernos, en verano era verano, en otoño empezaba a hacer frío y las hojas se caían de los árboles y en primavera la sangre se alteraba y las flores florecían. Y dependiendo de la situación demográfica, el clima era de una forma u otra, pero siempre correspondían sus temperaturas con aquellas que nos enseñaban en la escuela.

No había violencia de ningún tipo, no había más mujeres muertas, ni niños secuestrados, ni adolescentes asesinados, no había ira, ni furia, ni odio. Sólo tranquilidad.

Todo eran sonrisas.

No había políticos corruptos, ni disputas parlamentarias. Todos trabajaban a una. Porque las cosas que les diferenciaban eran menos que aquello que les unía.

No había paro ni crisis económica. No había robos. No había desigualdad de oportunidades.

No había ni ricos ni pobres. Todo el mundo tenía lo suficiente para vivir, y poder darse algunos caprichos.

La cultura estaba al alcance de todos y su diversidad era tan grande como lo era el abanico de personalidades.

No había guerras, ni dictaduras, sólo una auténtica democracia.

Nadie era superior a nadie, nadie pisaba a nadie. No había pueblos que se creyesen superiores a otros pueblos.

Los ejércitos no aplastaban naciones, no era necesaria su intervención. La gente arreglaba las cosas mediante la palabra.

Los militares no tenían rangos, ni poder, eran únicamente personas vestidas de un uniforme color verde, el verde esperanza, porque llevaban esperanza allá a dónde iban. Trabajaban en la creación de hospitales, de escuelas, de centros de trabajo, de carreteras.

No había accidentes de tráfico, no existían las enfermedades mortales. Toda enfermedad era curable al 100%.

Los seres humanos no se comportaban como animales, cuidaban la naturaleza, eran fraternales con sus semejantes. Se respetaban.

Todos eran iguales. El mundo era más bonito, más humano...


Pero la luz de un nuevo día, consiguió colarse por los huecos de la persiana.

La alarma del despertador comenzó a sonar. Y mi sueño dijo: ¡adiós!

Al abrir los ojos me encontré de nuevo con la realidad y me entraron unas enormes ganas de llorar.

Encendí la televisión y la crisis económica ya estaba aquí, la contaminación, el cambio climático, el paro, la corrupción, las violaciones, los asesinatos, las guerras, los habitantes de un mismo pueblo matándose...No había ni rastro del diálogo ni de la palabra tranquila y argumentada.

Sangre y destrucción. Sin sentido. Incultura. Poder ilimitado.

El hambre, las desigualdades, la pobreza, los accidentes de tráfico, el cáncer, el sida, las lágrimas...todo había vuelto...

De nuevo un mundo negro, un mundo que se seguía destruyendo así mismo poco a poco...

Y cuando las lágrimas cesaron, las ganas de luchar empezaron a roncar dentro de mi sangre. Este mundo necesita un cambio, me dije suspirando...Y para que las cosas cambien, hay que luchar.

La única opción es empezar luchando desde nuestro propio alrededor, nuestro pequeño mundo cercano.

Cerrar los ojos para no ver, no sirve de nada. El conformismo no soluciona nada.

Y en mi familia nunca hemos sido de conformarnos.

19 may 2011

CHICA QUE AULLA A LA LUNA

Con la mirada triste y perdida, sin saber hacia dónde caminar...

Como una loba herida, aullaré a la luna rogándola que me llene de su luz en esta noche oscura, porque sé que la soledad intentará abrazarme ahora que no estás y a veces el frío dentro de mi corazón es tan grande que no puedo evitar el derrumbarme…

Sé que la melancolía me abrazará y que la tristeza empañará mis pupilas, el camino de regreso a casa se me olvidará de nuevo, ya sabes que me cuesta demasiado caminar sin ti, y dentro de mi alma siento que hoy no me bastarán ni mis sueños ni mis recuerdos para no confundirme en mis pasos…

Como una loba malherida, aullaré a la luna, para que acune mis pensamientos, para que llene de brillo mi mirada, para que caliente mi corazón…aullaré hasta desgarrarme la garganta, hasta quedarme sin voz, susurraré tu nombre con la esperanza de que las horas pasen aceleradas y regreses a casa…aullaré mirando a la luna con la esperanza de ser escuchada…

Quizá me regale su luz, quizá su halo blanco incandescente penetre en mi mirada, quizá su dulce voz caliente mi corazón…quizá…

Así se me haría más fácil deshacer la escarcha del anochecer que dentro de unas horas traspasará el cristal de la ventana y me agrietará la piel, así se me haría más fácil difuminar las sombras de este crepúsculo inmortal que una vez más conseguirá hacerme temblar de miedo…

Como una loba, aullaré a la luna en silencio…



Imagen extraída de un libro de tatuajes (escrito en japonés, no sé como se llama ni nada) que nuestra tatuadora, Ana Alonso, me enseñó entusiasmada al llegar a su estudio en una de nuestras últimas sesiones: ¡Nena, tengo un libro con unas imágenes que te van a encantar, son muy tú!

Y no se equivocaba, las que más me gustaron las escanearon y me las mandaron por e-mail. Y de cada una de ellas hice un relato.

Espero que os guste.

18 may 2011

EL PAPA DE MIS OJOS

Porque siempre fui la niña de tus ojos, no hacía falta decirlo, tu mirada contemplándome en aquella vieja fotografía lo sigue mostrando, momentos de un pasado feliz.

Porque seguí siendo la niña de tus ojos, me lo dijo aquella máquina de hospital después de tu operación, cuando con tan sólo cogerte de la mano me miraste desde tus ojos llorosos y tu corazón se aceleró.La tensión se desbordó.Los pitidos se aceleraron demasiado.

Porque sigo siendo la niña de tus ojos, me lo dicen tus sonrisas, tus gestos, tus miradas, tus bromas, aunque nunca lo digan ni tus palabras ni tus abrazos.

Eres tan frío y yo tan cariñosa…Pero no te preocupes, con el tiempo he aprendido a leer entre líneas.

Siempre fui, seguí siendo y soy, la niña de tus ojos.

Dicen que a todos los hijos se les quiere por igual, y puede que sea cierto.Quizá.

Dicen que a los dos padres se les quiere igual, y yo sé que no.Sé que no, porque con uno siempre se tiene más afinidad…

Siempre he estado a tu vera, revoloteando…

La niña que se iba contigo a tomar el mosto, la que dormía la siesta en tu pecho, la que se quedaba dormida por las noches a tu lado y cuando amanecía ya estaba en su cama, la que coleccionaba las pastillas de jabón que recogías en los hoteles cuando viajabas a trabajar en los andamios de Madrid, a la que compraste una muñeca en el Toys 'R' Us al no poder estar en casa por su cumpleaños, (muñeca que se perdió en algún rincón del tiempo, que no tengo entre mis manos, pero si en mis recuerdos).

La niña que veía contigo los partidos de futbol, y gritaba “Tot el camp és un clam, som la gent blaugrana”, la que se sentaba a tu lado mientras hacías crucigramas, y la que con el tiempo se sentó junto a una cama de hospital, vigilando tus movimientos mientras leía la Metal Hammer.

La que tiraba paredes, y quería rejuntear azulejos, la que tallaba madera contigo, la que comenzó esa estela cántabra que tú tuviste que terminar, la que te preguntaba sobre tu juventud, sobre política, la que comenzaba a pensar por ella misma y te lo exponía, la que imprimía fotos del “Che Guevara” y las pegaba en las puertas de los armarios, la que colgaba de las cortinas de puntilla blanca esa foto de Korda con fondo rojo…

La que tiraba petardos y destrozaba los cristales de las fábricas abandonadas, la que quería piercings y tatuajes, la que vestía con medias agujereadas y pantalones rotos y aún lo hace, la que se maquillaba con ojeras y labios negros y aún lo sigue haciendo, la gótica, la que iba con malas compañías, pero que nunca te daba disgustos…la que aprobaba todo con sobresalientes, y la que no aprobaba ni una asignatura y era castigada sin salir de fiesta por ello.

La niña modelo en el colegio de monjas y la que se iba a la cafetería en vez de pisar el instituto.

Yo, Rebeca, tu pequeña niña que ahora es mujer, que ya no vive bajo tus reglas, que ya no vive contigo, pero que siempre te lleva con ella.

En mi nueva casa, pedacitos materiales de ti de los que presumir.Una mesa tallada con los escudos familiares, esa estela de Lombera sobre la balda del salón, unos cuantos libros que servirán de documentación para una novela corta que aún es un simple proyecto impregnado de sueños, viejas fotografías de tu juventud y el último carnet de un partido por aquel entonces prohibido…

Junto a mí, para siempre, en mi hombro izquierdo, un tatuaje de una estrella roja con tu nombre debajo, diseñado por tus manos, bajo él la estela cántabra y la palabra “Lombera”.Nuestra estela, tu barrio, mi barrio, los mejores momentos de mi infancia.

No te gustaban los tatuajes, y ahora sonríes cuando luzco con orgullo pinceladas de mi padre.

Porque fui, y sigo siendo la niña de tus ojos.Porque tú eres el padre de mis ojos.

Estas líneas totalmente desordenadas y sin sentido, que no leerás, simplemente para decirte: FELIZ CUMPLEAÑOS. Y que nos queden muchas velas por soplar (como dice Rulo en su canción), juntos, aunque no seas ni de soplar velas, ni de pedir deseos, ni de celebrar nada.

Yo las soplaré por ti, yo pediré deseos por ti.Yo seguiré luchando por ti.

Siempre conmigo, en mi mente, en mi piel, en mi corazón, en mi alma y en mi sangre.

El papa de mis ojos.

* Gracias por los momentos que compartimos juntos un día y por los que aún nos quedan, por tus enseñanzas, por llenar de historia mi historia, nuestra historia…Gracias porque dentro de tu corazón en pleno siglo XXI siguen latentes sin permanecer dormidas, las barricadas…



17 may 2011

ETERNA SOÑADORA

Un día soñé, que podía cambiar, que podía llegar a ser feliz, que podía comenzar a sonreír de nuevo, un día soñé que conocería a un príncipe azul con el que formar una familia, con el que crear un hogar, una vida…

Un día soñé con ser alguien importante y especial para los míos, soñé que mis ideales jamás me abandonarían, soñé que aprendería a amar y ser correspondida, y sobre todo, que aprendería a amarme yo misma…

Un día soñé que pelearía por mis sueños, que nunca me derrumbaría, que no dejaría a nadie que me pisotease, que me hiciera sentirme pequeñita…

Un día soñé que viajaría por diferentes países, que conocería personas nuevas, que distinguiría nuevos mundos y que ello me ayudaría a crecer…

Un día soñé y dejé de soñar, dejé de soñar porque casi todos mis sueños se hicieron realidad, pude tacharlos de la lista de cosas por hacer, de cosas por conseguir…

Hoy sé que quizá tenga más de lo que muchos tienen, y sé que quizá tenga más de lo que pueda llegar a merecer…pero hoy sé que aún hay sueños dentro de mí, que me quedan sueños por soñar y por cumplir…

Hoy sé que nunca dejaré de soñar, de vivir de sueños, hoy sé que nunca podré dejar de ser una eterna soñadora aislada de la realidad, viviendo otros mundos mientras el tiempo sucede lento, sin pausa y a veces con prisa, mientras mis sueños se van fundiendo con la realidad…

Porque son los sueños los que cambian la vida haciéndola más llevadera, y son los sueños lo único que tengo…yo no tengo nada más que mis propios sueños…

Grandes o pequeños...

Sueños...