13 abr. 2017

RESEÑA: EL ÚLTIMO BAILE de MARISA SICILIA

¡Queridos lectores!

Hablar de Marisa Sicilia es hacerlo de la alta calidad en sus obras, de las emociones intensas que arrollan la sangre, de las tramas genialmente trabajadas y de las historias documentadas al dedillo.

Por ello, su publicación más reciente titulada: EL ÚLTIMO BAILE, no podía ser más que otro éxito, otra novela que admirar, con la que suspirar y que se cala muy hondo dentro del corazón del lector por muchos motivos.

Es una obra preciosa, con tanto significado, con tanta historia acontecida dentro de sus páginas, que se convierte en un imprescindible para todo ser humano. ¡Te guste la literatura romántica o no, tienes que leerla!

+Sinopsis:

"Viena, 1952.

Andreas y Lilian se reencuentran inesperadamente en un café tras una larga separación. Mientras pasean juntos por el Prater, Lili recuerda su historia de amor con Andreas, su enamoramiento incondicional y juvenil, el primer desengaño, el fracaso en su intento de olvidarlo, la reconciliación y los años locos que vivieron juntos en el salvaje Berlín de entreguerras. Recuerda cómo, a pesar de las separaciones y las distancias, nunca dejaron de amarse.

Porque el de Lili y Andreas es uno de esos amores que perduran a través del tiempo y las pruebas.

Porque las verdaderas historias de amor nunca terminan."



Con una pluma bella y poética, un estilo ágil y cadencioso y un lenguaje elaborado y cuidado al máximo, la autora nos hace viajar a la Viena de 1952 para luego transportarnos a la de 1921, al Berlín liberal de pensamientos democráticos e ideales comunistas, de cafés y cabarets donde la noche siempre acababa bien, pero también al Berlín de ideas nazis, a la época de las complicaciones, de la hambruna, del nacimiento del odio entre alguna parte de la población, de las razias (La noche de los Cuchillos Largos, la noche de los Cristales Rotos), de los pogromos contra los judíos, de los guetos, de los campos de concentración, de la sinrazón y de la guerra.

A través de Lilian y Andreas, dos personajes principales tan opuestos que se atraen desde el principio como imanes, genialmente perfilados, iremos descubriendo cada entresijo oculto tras las calles de una Viena y de un Berlín que no conocemos, pero que quiénes hemos viajado podemos llegar a imaginar como ese fantasma cuya estela aún sigue brillando en el presente.

Mientras leía los últimos pasajes de la novela me ha sido inevitable no acordarme de mi viaje a Berlín. He regresado a sus calles con pies temblorosos, he cerrado los ojos y he vuelto a ver los agujeros de la metralla en las fachadas, la gloriosa puerta de Brandeburgo, el monumento al Holocausto, las calles donde se vivieron momentos trágicos. He revivido mi visita a los campos de concentración aunque no sean los mencionados en la historia. He tratado de imaginar una Alexander Platz más antigua, los cuarteles de la Gestapo cuyas ruinas han destapado la historia silenciada para algunos y la que a día de hoy se abre paso en cada museo histórico.

Pero regresemos a lo importante…

Con personajes secundarios que cumplen el papel designado con una exquisitez absoluta, personajes a los que amaremos, otros a los que odiaremos, pero que no nos dejarán indiferentes, Marisa consigue completar su obra dotándola de significado propio. 

La autora nos regala una perfecta ambientación que te enamora a cada párrafo leído, gracias a la Viena de naturaleza radiante, de vidas que comienzan a volar, de reencuentros, de mundos llenos de posibilidades, que te emborracha los sentidos y la sangre con el Berlín liberal y que te encoge el alma con ese lado oscuro de la ciudad, de esa Alemania hiriente. 

Con unos diálogos directos, explicativos, envolventes, emocionales, realistas. Con escenas y momentos que se clavan en la retina para no abandonar, que se cuelan entre los resquicios de la sangre y hacen que esta tiemble impregnándola de sentimientos que escuecen.

Con una trama principal guiada por saltos en el tiempo y recuerdos que nos hacen suspirar, con esa intensidad emocional y esa belleza que es característica en la autora,  con unos personajes principales peculiares, inconformistas para la época, rebeldes, soñadores. 

Algo que siempre va ligado a Marisa Sicilia como autora, sus historias nunca son una obra más dentro de muchas, siempre consigue destacar muy arriba, que nos enamoremos locamente de sus personajes por el realismo que desbordan, por la nostalgia que suspiran sus páginas, por esa mezcla entre oscuridad y luz, esas sombras y tonos grises que dominan la narración mostrándonos el camino del verdadero amor.

Siempre consigue unos personajes masculinos con un toque canalla pero arrebatadores, y unos personajes femeninos que asumen el peso de la narración, que sufren desventuras de las que al final salen vencedoras espiritualmente. Heroínas de carne y hueso. La evolución que siempre se respira en sus obras es lo que realmente hechiza y siempre está mostrada de la mejor manera por la belleza de su prosa. 

Y el AMOR, un personaje más dentro de la historia. Ese amor desesperado, loco, del que nos trastorna, del que nos hace saltar hacia el vértigo de los sucesos inesperados, que nos llena de miedos pero que nos hace vencerlos. Ese amor bonito y romántico pero también realista y doloroso que nos cambia la vida y nos hace ser quienes somos.

El último baile no es solo un Vals vienés perfecto con uno de los finales más bonitos de la romántica, tan vívido y tan lleno de luz, tan detenido y evocador, es una historia preciosa de amor tempestuoso, de realidades dolorosas, de sueños y anhelos que tienen que esperar a su debido tiempo para cobrar vida. Es una historia mágica que habla de realidades sociales, de desigualdad, de crisis bancarias, de guerra, de racismo, xenofobia, de cómo cuando no alzamos la voz para impedir un suceso de nada vale criticarlo después, de esa conformidad del ser humano mientras no nos tambalee la vida que tenemos.

EL ÚLTIMO BAILE es una obra que estoy segura de que generará conciencia, porque a pesar de transportarnos a otra época, a pesar de que las desventuras amorosas de los protagonistas son el enclave principal, hay sucesos que siguen tan de moda... 

No nos podemos olvidar que todo en la vida son ciclos circulares, y hay una parte dormida de la sociedad que debería despertar y no olvidar. Así que por mi parte, solo puedo darle gracias a Marisa por luchar a base de palabras para recordarnos, de esta forma tan bonita, la historia pasada y el mundo por el que hemos de luchar cada día si no queremos arrepentirnos después.


+No sé si habré conseguido expresar todo lo que me ha producido esta lectura que recién terminé ayer. Sigo en periodo de reflexión y reposo porque está impregnada de tantísimos matices, que solo puedo invitaros a que lo descubráis por vosotros mismos, a que os sumerjáis en este viaje hermoso, en este Vals épico y evocador.

-De lectura totalmente obligada.

Mil gracias Marisa por todo lo que tú sabes.