1 jul. 2013

Relato para el taller en BE LITERATURE

Y aquí está el relato para el Taller de Escritura organizado por Leara Martell, en su blog Be Literature. 

Totalmente registrado, para que aquellos amigos de lo ajeno no pìerdan el tiempo copiando lo ya registrado.

Inpirado en:

- Esta imagen:


- Y en este video musical y la traducción de la letra de la canción:



RESCATAME DE LA OSCURIDAD

Ahí estaba él, tumbado sobre el suelo. Ensangrentado. Inconsciente. Cuando lo vi, un escalofrío recorrió mi cuerpo de pies a cabeza. Mi corazón se paró un latido, para después volver a caminar acelerado.

Corrí hacia él. No pude evitar besarlo. Posar mis labios sobre su inerte boca. Con la esperanza de que gracias a la nueva brisa de mi aliento, volviese a abrir los ojos.

Pero no, no funcionaba. Ni mis primeros auxilios, ni mis caricias, ni mis besos robados. 

Él seguía en otro mundo del que yo no sabía absolutamente nada. ¿Le estaría abrazando la muerte? Su corazón volvió a latir y yo sonreí. Latía, a pasos pequeños y entrecortados, pero aún latía. Sin embargo por la rigidez de su cuerpo parecía que la dama negra lo estaba abrazando poco a poco. Besándolo como yo lo estaba besando. Llenando sus pulmones con la oscuridad de la noche.

—Quédate conmigo —susurré cerca de su oído izquierdo. Sin embargo él no escuchaba. No se movía en señal de respuesta. O eso creía yo.

Porque él lo intentaba. Él intentaba volver conmigo. Intentaba deshacerse de esa oscuridad de sombras y monstruos acechantes. Intentaba escapar de ese vacío doloroso y sombrío. De estrellas apagadas y sueños rotos. Él intentaba volver conmigo. Se resistía a que su alma llegase a la otra orilla. Si él se marchaba, serían dos cuerpos los que cruzarían el río. 

Él lo intentaba. Intentaba regresar al mundo real. Al mundo de las guerras, la desesperación y el hambre. Al mundo de las injusticias, la corrupción y los asesinatos; pero también al paraíso de los sueños cumplidos y las ilusiones. Él lo intentaba. Intentaba pensar en mí, hacerse eco del olor de mi piel, de mis caricias, de mis besos. Los besos que nunca le di mientras estuvo despierto, los besos que siempre esquivé cuando me miraba a los ojos fijamente. Los besos que ahora no dejaba de darle, entre ansias y prisas, entre lágrimas.

—Y ahora me muero porque vuelvas a hacer intento de besarme. Vuelve, por favor. Te quiero, Oliver. —susurré una y otra vez, cerca de su oído.

— Te quiero Angelique —intentaba susurrar él, pero su voz estaba perdida en algún sitio muy cerca de la nada infinita.

Y yo lo acariciaba, y él sentía mis caricias pero no podía moverse para corresponderlas. Un frío hiriente acechaba su corazón, lo consumía poco a poco. Cada latido sano se iba contaminando.

Y él intentaba regresar, pensaba en mí, en mis susurros de ahora, en mis esperanzas a ese amor que tantas veces hubiera querido mostrarme.

Yo lo sabía ahora, sabía que todos mis miedos, mis negaciones, mis dudas, no importaban nada. Lo tuve claro cuando lo vi, ahí tumbado. Todo lo que nos había separado durante estos meses, de fundirnos en un solo ser, envolviéndonos en el amor, se había esfumado. Ahora lo tenía claro. Y no dudé, no dudé en repetírselo una y otra vez. 

Y él quería creerlo, quería hacerse eco de mis sentimientos. La esperanza se instaló en su corazón, intentando deshacer el hielo de la oscuridad. Pero una profunda herida en su estómago no dejaba de sangrar, y la muerte lo quería para ella.

La muerte anhelaba su blanca piel, su radiante belleza, sus ojos azules como el mar, sus labios tersos y suaves, su musculado cuerpo. Era un auténtico ángel, bello y fuerte, y a la vez tan tierno y frágil…

Y yo lo quería para mí. Había estado intentando ocultar mis sentimientos, y ahora la verdad me apuñalaba el corazón. Estaba enamorada completamente de Oliver. Y lo estaba perdiendo.

— Te estoy perdiendo amor. Lo estoy sintiendo bajo tu piel, y no quiero perderte. No puedo perderte. Te necesito para respirar. No me dejes. Perdóname por todos mis noes, perdóname por haber estado tan distante, por no vencer mis miedos. Vuelve, por favor, mi precioso Oliver, vuelve. Te amo y te amaré siempre. Vuelve —susurré desesperada, mientras acariciaba sus mejillas y besaba sus labios.

—Rescátame, lléname de amor. Llévate con tu dulzura este frío que me ahoga. Rescátame, como cuando éramos pequeños y jugábamos a héroes caídos en combate. Rescátame, como cuando yo te rescataba a ti. 
Auxiliando ficticiamente tu vida, con besos inocentes sobre tus labios. Rescátame, bella Angelique —susurraba él, sin que yo pudiera escucharle. 

Y un relámpago tronó. Una fuerte tormenta estaba cerca y pronto nos empaparía de gotas de aguas marchitas. Como su vida.

Y en ese mismo instante, unas sirenas de ambulancia se acercaron, atronando mis sentidos. Dos enfermeros apresurados, me separaron de él, le atendieron y le subieron a una camilla. Se lo llevaron al hospital. Yo les acompañé, agarrándole su mano, implorando a un Dios en el que no creía, que salvara su vida.

Implorando a un Dios en el que no creía, una nueva oportunidad. Una oportunidad para amarlo como él merecía, para amarnos cada día como si fuera el último. Para ser felices. Sin miedos, ni dudas. Solo él y yo. Como siempre había sido, desde que nos conocimos en la guardería. Porque mi felicidad dependía de él, ahora lo sabía.

Y ese Dios, ¿me escucharía? ¿Nos regalaría una nueva oportunidad?

8 comentarios:

  1. Una idea muy interesante, siempre me ha llamado la atención como esas tinieblas que enturbian nuestros sentimientos desaparecen cuando perdemos el miedo a sentir pero nos inunda el miedo a la pérdida...espero que escuchara sus suplicas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tus palabras. El miedo a la pérdida es mucho mayor que el miedo a enfrentar lo que sentimos. Ahoga mucho más. Y a veces nos damos cuenta demasiado tarde.
      Seguro que escuchó sus suplicas ;-)

      Eliminar
  2. me gusta el final al aire y lo que transmites, pero noto que haces muchas repeticiones y hay alguna coma bailoteando de su sitio. Nada que no se modifique con una buena corrección :P. El ritmo también está bien, tengo ganas de leerte en el próximo relato ^_^. Xa-LFDM

    PD: deberías poner bine el link en el grupo del taller de escritura, para facilitar el que se llegue aquí :P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tus consejos. Tomaré apuntes para la próxima ;-))

      Ya corregí mi link en el grupo del taller. Muchas gracias por pasarte!!

      Saludos.

      Eliminar
  3. Ains, quiero pensar que todo les salió bien. Me ha gustado mucho el relato, aunque el diálogo final me ha dado sensación de muy ficticio, pero quizás es sólo mi punto de vista. Pero por lo demás, un relato precioso
    Un besín.

    ResponderEliminar
  4. Me ha recordado a una canción de Alejandro Sanz :P

    Está muy bien el ritmo, aunque los diálogos me parecen un poco rebuscados. La gente no suele hablar así. Pero muy buen relato y espero leerte con algo distinto y chocante la próxima vez :D

    Un besito

    ResponderEliminar
  5. Escribes muy bien, me encantara leerte de nuevo.
    Saludos!

    ResponderEliminar
  6. Me gusta, pero me rechinaron un poquito los diálogos ^^.

    ResponderEliminar

Los comentarios de carácter ofensivo o spam, serán eliminados de este espacio automáticamente. Se ruega respeto y educación.