31 mar. 2012

VIERNES DE ROCK AND ROLL

Palacio de Deportes de Santander.

Grupo: Marea (desde Berriozar, Navarra).

- Kutxi Romero (voz y letras)
- Eduardo Beaumont Piñas (bajo y voz)
- César Ramallo (guitarra)
- David Díaz Kolibrí (guitarra eléctrica y guitarra acústica)
- Alén Ayerdi (batería y coros)


Lagrimitas traicioneras, tiñendo las bañeras, cuchillas de afeitar…”. (Con la camisa rota).

No podía hoy no desangrarme en palabras, después de una noche como la de ayer.

Una vez más en primera fila, la espera mereció la pena.

Los teloneros procedentes de aquí de Cantabria: “Poetas de Botella”, comenzaron lo que resultó ser una magnífica noche de rock and roll. Aunque estos chicos no fueron de mi agrado. He visto grupos teloneros mucho mejores, pero para gustos los colores claro.

Llegaron las 22 horas y los grandes de la noche -el grupo por el que tanto mi chico como yo nos trasladamos 25 kilómetros escasos-, pusieron los pies sobre el escenario. Dos horas y media de concierto nos ofrecieron estos dioses del rock.

MAREA!!

Esta es la segunda vez que les vemos en directo, y la segunda en esta gira. La anterior fue en Bilbao, esta vez más cerquita de casa y salimos igual de contentos. Más si cabe, porque yo lo disfruté mucho más, mi ronquera y dolor de garganta de hoy lo demuestran (y además conseguimos púa roja del Kolibri).

Acudir a un directo de Marea, es dinero bien invertido. Rock and roll puro y duro, sin tonterías, arte en todo su esplendor, buena música, buenos músicos, unas letras impregnadas de poesía de mucha calidad.

Marea es un grupo de esos en los que no puedes destacar la labor de uno de ellos, porque todos son fantásticos. Se dejan la piel sobre el escenario, dan de sí todo lo que pueden y más.

Con ellos no existen los pensamientos negativos. Son una fuente de adrenalina, te brindan fuerzas renovadas. Y el Kutxi siempre te recuerda con sus fandangos y sus bromas que lo importante es vivir el momento que estamos saboreando y no pensar tanto en un mañana, la vida es lo que estamos viviendo en ese instante…

Un puñado de canciones antiguas junto con las nuevas, presentes en ese disco titulado “En mi hambre mando yo” (Warner 2011), que fueron aconteciendo una tras otra, sin pausa, caldeando el ambiente. Fue un gran espectáculo desde que la pantalla nos mostró un nacimiento, y un corazón comenzó a latir atronando el silencio y penetrando en nuestro interior, hasta que llegó el turno de la canción: “Marea”. Mis tímpanos aún no han terminado de despertar, siguen de resaca.

Momentos de sonrisas, de desgarros en la voz, de silencios, de miradas cómplices, de coros, de saltos, de recuerdos, de puños izquierdos en alto y gargantas impacientes pronunciando: “por vuestros muertos, por los nuestros” (presentación de ‘Canción de los Gitanos’, esa canción con fragmentos del poema de F.G. Lorca: ‘Romance a la Guardia Civil Española’). Esa que siempre me recuerda a ti, y que siempre me hace resurgir entre lágrimas papá.

- Cuidad de los gitanos:


MAREA: poesía pura que alimenta a los corazones para que sigan caminando y no se paren. Rock and roll que penetra en las venas, hirviendo la sangre para que siga alzándose rebelde para luchar por la libertad. 

Talento, poesía, rock, sencillez y arte, mucho arte.


Para mirar a los ojos a nuestra alma gemela y cantar entre susurros:

Quédate hasta el día que lluevan pianos,
quédate hasta que yo dé mi brazo a retorcer,
y fóllame, como si esta noche me fuera a comer
las estrellas una a una.
Quédate, jugará tu corazón al esconder, con el mío,
en la basura…” (El día que lluevan pianos)

Para mirar un tatuaje y sonreír:

Todas las horas jadean
si el ocaso no se está en tus ojos desangrando
y los párpados bostezan y enmudecen como mirlos desolados.

Y volver a mirar a los ojos del dueño de ese tatuaje y murmurar bajito:

Yo te querré deshecho, te querré en la roca viva,
te querré en todos los versos
que no quieran tus pupilas.
Yo te querré en la acequia, te querré en la cumbre fría,
te querré cuando el fantasma de tu voz venga a por mí.” (Ojalá me quieras libre)

Y con fragmentos de esos versos tan grandes, que dicen tanto en tan poco me despido. Sábado de resurrección.

Cada Noviembre volveré a morder como un pájaro caduco cualquier suelo,
y de pronto aletear hacia el invierno, y en su aliento padecer
para remontar de nuevo…” (Pedimento)


*Fragmentos en rojo, trozos de canciones escritas por José Carlos Romero Lorente “Kutxi”.



1 comentario:

  1. El buen rock siempre ayuda a que nuestras noches se vuelvan inolvidables. Me alegro de que hayas podido disfrutar de la magia de un buen grupo :)


    Besos.

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