27 may. 2012

UN CORAZÓN...

Un corazón sonriente, imaginativo y soñador que camina de frente sin temer a los obstáculos.

Un corazón a la deriva con tendencia a la melancolía que surca entre los mares de recuerdos impregnados de momentos ya pasados.

Un corazón reconstruido, que a cada suspiro muere, que a cada latido renace con fuerza, que cada día intenta hallar un granito de felicidad para sobrevivir.

Un corazón soñador, con tendencia a la melancolía y reconstruido, que a cada paso se empeña en descubrir algo en las estrellas para luchar por sus sueños.

Y los sueños que a veces se escapan. Y las estrellas que a veces no brillan. Y el corazón que a veces se apaga y decide no pelear.

Y las lágrimas que a momentos se deslizan y se vuelven a silenciar al paso de sonrisas unas veces forzadas y otras inevitables. Dependiendo del grado de negatividad.

Un corazón a la deriva perdido entre las letras que dicta su sangre, entre borrones de tinta de lo que quiere decir y no sabe, entre palabras escondidas que se mueren por nacer y no nacen.

Un corazón a veces sonriente y otras tantas soñador. Un corazón reconstruido, atado con alfileres, hilvanado con miles de hilos enmarañados, al igual que sus ilusiones.

Un corazón a la deriva que entre suspiros y recuerdos intenta encontrar su sitio.

Un corazón con tendencia a la melancolía que mientras mira a través de la ventana, escribe palabras inconexas que pretenden decir cómo se siente aunque no sepa descifrar la maraña de sentimientos que hoy lo agitan y revuelven entre la tormenta.

Un corazón sonriente, imaginativo, soñador, a la deriva, reconstruido, unas veces débil, otras fuerte, pero que siempre palpita y se balancea, bañado en palabras, entre la gris melancolía.

Un corazón…

 (Imagen obtenida de internet)

6 comentarios:

  1. Que bonito, un corazon vivo, eso es lo que es, el que se agitara siempre para bien o para mal y con una gran capacidad de amar.

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  2. En estos casos, las cicatrices no se ven.

    Un besazo.

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  3. Me resulta tan familiar ese corazón a la deriva...

    Besos.

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  4. Nuestros corazones en muchas ocasiones acaban a la deriva, o en el peor de los casos naufragan, pero siempre consiguen volver a salir a flote y encontrar el camino.

    Una entrada preciosa, besos.

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  5. The funeral of hearts.
    Estructuralmente se parece al romanticismo de Neruda, por ejemplo el poema Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

    Un saludo.

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  6. Todos nuestros corazones tienen más o menos remaches, ¿verdad?

    Grcias por regalarnos este relato, es hermoso. Eres una poeta :)

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