12 jun 2011

LÁGRIMAS CONVERTIDAS EN SANGRE

Todo lo que ahora son lágrimas con el tiempo serán gotas de sangre.

Todo lo que ahora es dolor, rabia, incomprensión, preguntas sin respuesta, vacío, depresión…un día se convertirá en pasos hacia delante, en fuerzas renovadas más gigantes.

Porque dejaré de ser yo, dejaré de sentirme tan vacía para sentirme acompañada.

Desde hace tiempo, unos 13 años aproximadamente, dejé de sentirme sola para sentir un ángel dentro de mí que me ayudó a seguir poco a poco, ahora ese ángel tendrá otro ángel a su lado, el ángel de sus ojos.

Juntos sé que me darán la fuerza que necesito para seguir, juntos me ayudarán a vivir la vida cómo la tengo que vivir para que nunca me pese el no haber vivido.

Juntos, porque aunque no crea en el más allá, ahora ya estáis juntos…Juntos en lo más profundo de mi corazón y de ahí no os podrá arrancar nunca nadie…

En ese rinconcito de mi corazón que da sentido a mi alma, que da fuerza a la sangre que camina por mis venas, que me ayuda a ser quién soy. Justo ahí…

Y sé que cuando el dolor se apacigüe un poquito, podré escuchar vuestra voz, podré sentiros conmigo, podré sentir vuestros consejos, vuestros ánimos, vuestras fuerzas…

Y quizá ese ángel con nombre similar a la palabra felicidad, me hable en sueños como un día lo hizo ese ángel con nombre de gotas de agua congelada, quizá en sueños me diga que no nos dio tiempo a despedirnos porque jamás se iba a ir del todo, que siempre iba seguir a mi lado.

¡Quizá!

Lo único que sé, es que todas las lágrimas amargas derramadas por mis ojos con el tiempo se convertirán en sangre, sangre impregnada de sonrisas, de recuerdos maravillosos, de fuerzas para sobrevivir, de ansias de comerse el mundo, de pasos hacia delante, nunca hacia atrás, de rebeldía, de lucha, de libertad.

Únicamente queda esperar. 

Un día habrá lágrimas convertidas en sangre.

11 jun 2011

NO QUIERO SOL...

De nuevo vuelve a salir el sol y eso no me gusta.

Hace algún tiempo cuando firmaba dedicatorias en antiguos relatos, me describía a mí misma como una pequeña gota de lluvia, una partícula perteneciente a los truenos y a las nubes negras…

No sabía muy bien porque era…Yo lo achacaba a mi propia oscuridad. 

Esa oscuridad que desprendo al mirarme al espejo, en ese negro de mi pelo, de mis ojeras, de mis vestidos, de mis uñas, esa oscuridad que desprende mi propia mirada y su eterna melancolía, la oscuridad y tristeza de un corazón negro, mi admiración por los rincones sombríos, por los cementerios, por los bosques impregnados de tinieblas, las imágenes de vampiros que tanto me maravillan, la música que acompaña mis días, mis genios preferidos: Poe, Byron, Goethe, Baudelaire, Francesc y sus Retrum…

Pero ahora sé que no me gusta el sol, porque dos de los peores momentos de mi vida han sucedido con su luz aplastante brillando en lo alto del cielo y su calor ahogándome…

El sol calienta, asfixia, derrite, acelera la respiración, encharca los pulmones…es sinónimo de alegría, de algarabía. Y cuando dentro del corazón se sufre, ese sol mata, hiere, escuece…

Por eso no me gusta el sol…

Por eso siempre preferí la lluvia…

Porque las gotas de lluvia fina devuelven la paz, tranquilizan, sus caricias son tibias y cuando tus ojos lloran, el cielo llora contigo, cuando las lágrimas empapan tu alma, sus gotas de agua humedecen los cristales mientras se resbalan…

La lluvia me tranquiliza, los truenos con sus estruendos son un reflejo de las tormentas que crecen en mi interior, que explosionan en mis venas, la lluvia me tranquiliza, el cielo está cargado de nubes negras al igual que las nubes que acechan mis pensamientos, la lluvia me tranquiliza porque es melancolía, es tristeza…y ambas cosas desde hace mucho tiempo han estado presentes en mí…

Por eso cuando sale el sol y su luz brilla, me pierdo, no me encuentro a mí misma. Sin embargo cuando la lluvia reina me miro al espejo y me veo reflejada, esa soy yo…

Tristeza, melancolía, oscuridad, sombras umbrías, corazón aletargado y lágrimas tibias. Sonrisas tímidas…

Esa soy yo…

Por eso no me gusta el sol, hoy de nuevo brilla en lo alto, hoy de nuevo vuelvo a estar perdida.

Yo que estaba aprendiendo a caminar sola, ahora necesito de nuevo la permanencia permanente de unas pupilas y unas manos, para poder caminar… 

Odio el sol. No quiero sol. El sol ciega.

Necesito la lluvia. Necesito de su oscuridad para sentirme acompañada al caminar con mi propia oscuridad. 

La única luz que quiero es la del brillo de unos ojos, la de la luna y las estrellas, porque son astros mágicos que resplandecen y que hacen resplandecer en las noches oscuras, cuando todo está relajado, sin trasiegos, sin prisas.

Necesito el silencio de la noche.

Necesito la lluvia. Necesito la oscuridad y su tranquilidad, aunque tenga que dejar la bombilla de la lámpara de la mesita encendida.

¡Oh Lluvia regresa a mí! Acompáñame…

¡Oh sombría oscuridad, ven a mí!

Que el sol se vaya a otro lugar, a otros corazones…



9 jun 2011

HABITACIONES CERRADAS

Cada familia es un mundo distinto. Todas las familias tienen sus secretos, sus propias historias.

Sucede que a veces nosotros mismos no llegamos a ser conscientes de lo que verdaderamente se esconde detrás de nuestro apellido. Tendemos tanto a vivir el presente que desconocemos lo que nuestros antepasados han vivido primero. 

Olvidamos que gracias a lo que ellos han sido y vivido, somos nosotros. Y cuando nos dejan a veces titubeamos, nos sentimos perdidos sin saber hacia dónde caminar porque desconocemos ciertos caminos.

En "Habitaciones Cerradas", (novela ambientada en el Paseo de Gracia de la Barcelona del siglo XIX, en la época de los cambios y las transformaciones, de los Grandes Almacenes El Siglo, y en la época actual); la escritora Care Santos, nos narra la historia de la Familia LAX. 

Nos narra todos los entresijos familiares, sus sentimientos, su forma de pensar, sus vivencias y aventuras, la existencia de habitaciones cerradas que esconden secretos y de puertas a otros mundos que aunque no estén visibles están y estarán.

Nos muestra también que incluso a veces nos parecemos más de lo que pensamos. Y es que al fin y al cabo llevamos la misma sangre y eso nos une. No somos tan distintos, aunque nos dejemos la piel en ser diferentes a nuestros predecesores.

Cada familia tiene su propio legado y ese legado pasa de generación en generación, es inevitable.

Debemos ser conscientes de que no somos nadie sin ese legado. Debemos ser inteligentes y saber bien de dónde venimos y a dónde vamos, para poder dejar algo al marcharnos.

Esta es una novela para reflexionar lo que somos, lo que son cada uno de los miembros de nuestra familia, lo que nos dejan y lo que algún día dejaremos nosotros.

Nadie se va del todo, pero para que no se vayan primero hay que conocerlos, después quererlos y aceptarlos, y por último…recordarlos…

“…pero por las noches reinaba en las estancias un silencio sobrecogedor. El silencio que dejan los ausentes cuando aún hay quien piensa en ellos a todas horas…”

Nadie se va del todo.

Si quieres sumergirte en los secretos de la familia Lax, conocer la Barcelona de tiempos pasados y sus rincones, otras mentalidades, otras personalidades, personajes históricos reales y otros muchos ficticios. Si quieres viajar en el tiempo, no dudes en hacerlo con “Habitaciones Cerradas”, de la gran mano de Care Santos.


*Fragmento en negrita, extraído de la novela, porque me impactó demasiado al leerlo hace meses, y ahora en estos momentos de mi vida me paraliza la sangre.



COMENZAR DE NUEVO

He de comenzar de nuevo. No hay otra salida para mí. He de levantarme...

Tengo que seguir en pie luchando para conseguir hacer realidad mis sueños, tengo que seguir en pie para vivir esa vida que recién comenzaba a vivir, tengo que seguir en pie aunque tenga el corazón dolorido y el alma ahogado en lágrimas.

Tengo que seguir en pie, aunque mi sangre se paralice, aunque mi mente vuele a otros mundos que ya no existen y que sólo permanecerán en mis recuerdos.

Tengo que seguir en pie, comenzar de nuevo y sobrevivir.

Luchando como tú me enseñaste a luchar, reinventándome como he hecho tantas veces, amando porque no sé no amar, sonriendo como lo has hecho tú hasta el final de tus días.

Y te prometo que mis lágrimas se convertirán en sangre, en pequeñas gotas de sangre que se sumergirán entre mis venas y me darán aún más fuerzas, te prometo que pelearé hasta dejarme la piel, que lucharé con uñas y dientes… 

Te prometo que un día acabaré nuestra novela, aunque ahora tenga que reescribirla de nuevo, y aunque no llegue a publicarla, cada letra escrita será para ti, te la dedicaré sólo a ti, aunque no haga falta porque estarás conmigo ayudándome a escribirla, eso lo sé. 

Porque era, es y será mi proyecto basado en ti, en tu vida, en tu lucha por la libertad. Es tu legado en mí hecho palabras.

Y esta pequeña niña seguirá tu camino, como siempre hizo, pero ahora más que nunca, para que quede constancia de todo lo que hiciste, de todo lo que nos has dejado, que es mucho. Y no todo el mundo puede decir lo mismo.

Eras grande y siempre serás grande. Y yo siempre seré grande al tener el corazón tan lleno con todo lo que tú me has brindado.

“Ya no se puede su aroma cortar...porque los pétalos besaron el viento…Ya no se puede su lucha olvidar...porque su nombre recorre el tiempo”.

Una última rosa roja se posó sobre tus cenizas, rosa roja que se marchitará con el tiempo...pero no dudes de que habrá otra que grabaré en mi piel al lado de tu estrella y tu nombre, nombre que seguirá caminando por el tiempo, porque yo jamás te olvidaré, jamás dejaré de nombrarte, jamás dejaré de recordarte.

Siempre conmigo, en mi piel, en mi corazón y en mi alma. En mi sangre.

He de comenzar de nuevo y tú caminarás conmigo.

Siempre conmigo...
 

*Fragmento en negrita y cursiva -con final modificado-, extraído de la canción "Pétalos" del disco "La Tierra está Sorda", del grupo "Barricada".

7 jun 2011

AHORA LA LLUVIA...

Ahora la lluvia no deja de caer, después de dos días de sol, la lluvia lleva cayendo fuerte dos días más...

Sol, dos días de sol, como aquel verano del 98, parece que hasta eso lo queríais compartir...

Empecé a escribir tras su muerte y ahora parece que se me ha olvidado hacerlo, tú te has llevado contigo esa parte de mi corazón que me ayudaba a vestir las palabras, pero sé que regresará, al igual que tú regresarás...

Cuando el dolor se disipe...regresarás, pasarás de esconderte en el lugar más sombrío de mi corazón a hacerte visible en mis pupilas (saqué el color de tus ojos), en mis sonrisas, en mi alma, en mis palabras, en mis venas, en mi sangre, dónde ya estabas antes de irte...

Es tanto lo que me has dejado, que sé que seguiré en pie, sin arrodillarme, sin dar un paso atrás, como siempre hiciste tú...pero necesito tiempo…

Tú que me has enseñado a ser lo que soy, a luchar, a sacar la raza, por tus ideales que son los míos, jamás dejaré de luchar. Te lo debo a ti y me lo debo a mí misma.

Siempre serás el papá de mis ojos, siempre seré tu niña, la que dormía contigo en tu pecho, la que te miraba mientras hacías crucigramas, esa pequeña sentada en el capó del Ford fiesta rojo a la que tú mirabas de reojo mientras una sonrisa se te escapaba…

A la que se le llenaba el pecho de orgullo al hablar de su padre y a la que siempre se le llenará…

Ahora la lluvia no deja de caer…acompaña a cada una de mis lágrimas…

Lágrimas negras y amargas…

Ahora la lluvia no deja de caer. Y habrá otra Lluvia que tendrá que levantarse para seguir su camino, ahora más que nunca hasta el final…porque te lo debo a ti y me lo debo a mí misma…

Ahora sé el motivo por el cual nunca me gustó el sol…

6 jun 2011

SILENCIO

Miro al cielo y sólo encuentro nubes negras aunque los rayos del sol me golpeen con todas sus fuerzas.

Miro al cielo y no consigo encontrar las estrellas, tu estrella roja.

Miro al fondo de mi alma y sé que estás ahí pero me cuesta encontrarte.

Miro en mi corazón y sólo hay escarcha, una escarcha pura como la nieve que lo congela, pura como esa nieve con la que tú estás ahora.

Miro a mi sangre y la siento más cristalizada que nunca, tan fría como estabas tú en nuestro último abrazo.

Miro a los ojos de mi amor y al verme reflejada en sus pupilas sólo encuentro lágrimas.

Los abrazos calman, pero no alivian.

Ahora no tengo fuerzas ni para desahogarme en palabras y es lo único que sé hacer...

Ahora sólo encuentro silencio.

3 jun 2011

EL PORQUE DE MIS SILENCIOS...

+Imprescindible escuchar la canción mientras se lee.

Hoy, mientras el sol brilla reflejándose en cada ladrillo desgastado de las fachadas colindantes, mientras el sol brilla traspasando el cristal de mi ventana calentando mi piel con su calor…

Hoy me dispongo a confesar el porqué de mis silencios…

Hay varias razones por las que mis labios se detienen y dejan de pronunciar palabras…

Sucede cuando escucho mientras otros hablan, cuando estoy pensativa, cuando estoy enfadada y prefiero callar y razonar para después argumentar, cuando estoy triste y melancólica y me dedico nada más que a observar como los segundos pasan…

Y cuando estoy tan feliz que mis labios, después de hablar atropellados durante un rato, se callan, se enmudecen…

El porqué de mis silencios entonces es muy sencillo. No puedo hablar…porque tengo muchas ganas de sonreír…

Sonreír y que mis sonrisas resplandezcan bien visibles, sonreír en calma y que sea únicamente mi alma quien perciba el eco sonoro de mis carcajadas…

Ayer ha sido un día de esos en los que el silencio susurraba sonrisas…

Ayer, ha sido un día diferente, no esperado. Ayer he recibido un email que me ha sacado de mi realidad y me ha hecho reflexionar.

Ayer me he dado cuenta de que hay gente que piensa en mí, aunque sea por un instante pequeño a kilómetros luz, ayer me he encontrado en los ojos de las personas a las que quiero y amo, y he tenido la obligación de pronunciar: ¡PUES VA A SER QUE SOY ALGUIEN!

Siempre he sido muy pesimista, siempre me he creído poquita cosa, aunque intente ocultarlo haciéndome la fuerte, y ayer me han hecho ver que esa poquita cosa que yo creía ser, no era tan poquita cosa, para algunos era muy importante y muy grande, incluso digna de admiración, y eso me ha hecho temblar…

Temblar de felicidad…

Y hoy al levantarme sonriente pensé que nada nuevo podría sorprenderme, pero una vez más me equivoqué, al leer ciertas palabras, mis labios volvieron a sonreír, mi corazón volvió a latir fuerte, volví a sentirme importante… he navegado por otros mundos y de vuelta a mi alma he seguido sonriendo…

La vida hace cuatro años que no deja de sorprenderme, pero últimamente me está dando demasiadas alegrías, no sé si es que cada uno acaba por recoger lo que siembra, o que es la antesala de que después de la alegría vendrán las lágrimas amargas…

Estoy preparada para ambas…

Pero hoy, hoy sólo quiero permanecer en silencio y sonreír, como ayer…como tantos otros días…

Porque hoy, hoy las huellas de mis pies en la arena frente al mar no son borradas por el vaivén de las aguas…

El fin es el comienzo de algo nuevo y ahora si hay alguien que me espera, hoy si sé cuando salgo y cuando entro…

Mis flechas dan en el blanco de la diana, porque consigo lo que quiero…

Y ahora no es tan difícil poder poner todos los días un poco de luz en mis venas, porque las estrellas me iluminan y yo me siento una pequeña estrella parpadeante.


Hoy no es tan difícil poner un poco de luz en mis venas…

Hoy no es tan difícil…ayer no fue tan difícil…

* Dedicado a esa persona que ayer me envió un email diciéndome que me admiraba, la banda sonora de hoy, este relato, estas palabras, para ella. Tu Bunbury, nuestro Bunbury. Por los viejos tiempos, y los que aún nos quedan.

Y gracias también a esas personas que me hacen sentir especial sin conocerme, porque a aquellos que me conocen ya se las doy personalmente.


-Fragmento en cursiva modificado, pero extraído de la letra de una canción de Enrique Bunbury.


El porqué de tus silencios: