18 jun. 2012

DE "ORQUIDEA BLANCA" Y SUEÑOS

Tarde de "Orquídea", luz y sueños. Los hechos realidad y los que quedan por soñar.

Ayer fue justo eso. Una tarde de sueños.

El sueño de Carmen María Cañamero y su "Orquidea Blanca", pero también mis propios sueños.

Porque ella me recordó con sus palabras que debía luchar por ellos, seguir escribiendo, ponerle más fuerza a mis intentos.

Ella le dijo a mi chico, que no dejara de darme empujoncitos que me llevaran hacia el papel blanco por escribir.

Ayer fue una tarde de sueños, timidez y nervios, pero también de muchas sonrisas. Sonrisas de esas que iluminan tu rostro y te acercan a ser la persona que quieres ser. Una persona feliz, en cuyo corazón pesen más los buenos momentos que las pérdidas, las ausencias y la nostalgia que a veces encharca las pupilas.

Ayer regresé hacia casa, y no paré de sonreír en todo el camino, no paré de comentar ilusionada lo acontecido, porque para ser sincera no estoy acostumbrada a que me pasen cosas buenas cuando las personas que me rodean no son de mi familia.

Ayer, pude descifrar las palabras de Carmen hablando sobre la creación del libro, de todo el trabajo y esfuerzo que implica, de todo lo que hay detrás, de esos personajes que se nos escapan de las manos, de cómo cuesta dar realismo a una historia, la historia que tenemos en nuestro corazón y en nuestra cabeza, para que quede perfecta.

Sus palabras, las de César (su chico y gran apoyo en todo) y Sedna (correctora), nos los dejaron claro a todos los asistentes. Hay mucho trabajo detrás, un trabajo lleno de sacrificio pero no por ello menos gratificante.

Sus palabras mostraban mucho esfuerzo, pero sobre todo toneladas de ilusión. Ilusión por ver un sueño hacerse realidad, ilusión por transmitir con las palabras y que el mensaje final sea entendido, ilusión y admiración por la historia que hemos creado.

Eso fue lo que ella me transmitió y me regaló a mí. Ilusión. Ilusión para seguir escribiendo. Ilusión para pelear por mis sueños, para dar más de mí por hacerlos factibles.

Puede que a la gente le extrañase ayer, mi viaje desde Cantabria hasta Gijón, más aún cuando no éramos amigas ni nos conocíamos en persona.

No fui a recoger un lote de premios sorteado en un concurso, ni fui porque mis palabras apareciesen en la parte de atrás del libro.

Fui a acompañarla a ella y a su gente, en esa primera presentación, de este ejemplar auto-publicado, para darla mi apoyo y para regresar a casa con abrazos de ternura y cariño, con nervios amainados entre miradas cómplices, pero sobre todo, con la idea de que tengo que luchar por mis propios sueños, porque a veces se hacen realidad.

Fui a acompañarla y -siendo egoísta-, a recargarme las pilas. Porque es lo que ella provocó en mí ayer. Me regaló su fuerza, su valentía, su magia e ilusión. Y es que hay que ser muy valiente y una persona muy fuerte, para pelear por un sueño como el de escribir y publicar, de la forma en la que ella lo ha hecho. Siendo conscientes de que podemos caernos muchas veces durante el trayecto.

Pero si se cae se levantará siempre. Lo sé. Porque tiene personas a su alrededor que la cogerán de la mano y la sostendrán para que mantenga el equilibrio y se levante de nuevo.

Solo por su esfuerzo merece la pena leer su libro, y dar nuestro granito de arena para que consiga el éxito que merece.

Nunca me cansaré de decirlo. Hay libros que son éxitos de ventas porque una gran editorial ha apostado por ellos y no porque lo que contienen merezca la pena.

Su libro si merece la pena. Es una historia mágica.

Si quieres conseguirla, en papel, o formato electrónico. Hazlo aquí en tan solo un click:

http://www.eternoretorno-ed.com/


Todo el mundo debería darse cuenta del potencial de Carmen, de su facilidad para que te evadas de la realidad con sus palabras, de la luz y la esperanza que transmite al escribir. Y muchos necesitamos evadirnos, necesitamos esa luz y esa esperanza para vislumbrar lo que somos y tenemos en realidad. Y dejar a un lado lo que ya no podemos tener.

Gracias por todo lo acontecido ayer Carmen. Por creer en tus sueños y pelear por ellos. Por tu amabilidad conmigo, por tu cariño y ternura. Por tus palabras. Por tus empujones. Por recordarme la chica que puedo ser, por recordarme la escritora que hay en mí. Por creer en mí.

Y gracias a su madre por presentarse, a César por su cercanía y complicidad, y a la hermana de la ilustradora de esta Orquídea (Cinthya, que aunque no pudo asistir ayer, decirla desde aquí que ha hecho un gran trabajo), que aunque no recuerdo su nombre (mi mala cabeza), siempre recordaré su amabilidad y simpatía arrolladora y la agradeceré el venir a hablar conmigo y hacerme sentir a gusto. 

 De luz, sueños y estrellas. (Foto de internet)

3 comentarios:

  1. Acontecimientos como esos te invitan a luchar por tus propios sueños, a sentirlos más cerca día a día.

    Ánimo con los tuyos, algún día tus palabras conseguirán llevarte hasta ellos.

    Mil besos.

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  2. Qué bonito, la ilusión llena todo el texto.

    Un beso.

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  3. Ahora mismo me siento emocionada e ilusionada a rabiar. Muchas gracias por estas palabras, soy muy afortunada por recibirlas.

    Soy consciente del esfuerzo que hiciste junto a tu chico por acompañarme en la presentación y me alegra ver que mereció la pena. No por conocerme, sino por conocernos todos, hablar como si fuésemos viejos amigos y contagiarte un poquito de esta positividad que siempre viene conmigo.

    Ya conociste a mi madre, ella es pura alegría y algo tenía que pegarme después de 26 años viviendo con ella jejeje. Cuando queremos algo, luchamos por ello y siempre hay formas de sacarlo adelante con mucha imaginación y en eso todos los lectores y escritores jugamos con ventaja.

    Espero estar presente en una presentación donde tú estés en la mesa principal. Sé que el momento llegará algún día ;)

    Una brazo ^^

    P.d_ la hermana de Cinthya es Natalia y me dijo que fue estupendo conocerte, así que me alegra ver que fue mutuo :)

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