5 sept. 2011

SONRISAS DE OJOS MARRONES

Palabras escritas en una hoja de papel. A la vista del destinatario. 

En una pequeña libreta de color rojo posada sobre la mesa de la cocina, junto al desayuno. 

Escrito por unas manos temblorosas a altas horas de la madrugada, cuyo corazón ansía unos brazos en los que sumergirse y sólo encuentra soledad y un ensordecedor silencio.

Entonces ese mismo corazón se deshace en palabras. 

Y se tumba sobre su colchón de 1'50, demasiado grande, demasiado frío...y a cada segundo sueña y se desespera, sueña y se desespera…hasta el mismo momento en el que la melodía de un reloj en la lejanía canta las seis y media de la mañana. 

Entonces abre los ojos y vuelve a susurrar entre sonrisas, perdiéndose en la dulce mirada de unos ojos marrones, sumergiéndose en los brazos que tan bien conoce:

Siempre mis palabras estarán impregnadas de los retazos de sonrisas que no quieras, y dejarán de ser deshechos de tus labios, para convertirse en poesía escrita por mis manos…”


+Palabras nacidas de mí, en una noche cualquiera, para el dueño de mi corazón.

2 comentarios:

  1. La poesía es como el agua de una fuente, capaz de impregnarse de todo y ser transparente. Reciclado final de alegrías y desastres.
    Un beso

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  2. Este relato tiene belleza. Se te da bien la poesía. Me gusta el final.

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